Capítulo 1 — El chispazo
Una mujer, y una idea que ya no la suelta.
Clara Levêque había probado casi todo el shapewear del mercado. El que esculpe pero marca la piel al cabo de una hora. El que se desliza en cuanto te mueves. El que se nota bajo un vestido supuestamente ajustado. El que a las 16h acaba en el bolso porque ya no se aguanta más.
La constatación es simple: las marcas de shapewear piden a las mujeres elegir entre silueta y comodidad. Entre una bonita línea y una jornada vivible. Entre el efecto segunda piel prometido en las fotos y la realidad bajo el jersey al final del día.
En la primavera de 2025, tras una enésima prueba, Clara decide que ya no quiere seguir buscando. Quiere crear. Un shapewear pensado para la vida real — la de las mañanas con prisa, las jornadas de 14 horas, las noches que no quieres acortar solo porque te sientes incómoda con tu ropa interior.
«Demasiados shapewear eligen entre comodidad y silueta. Ninguno piensa en la jornada de 14 horas.»